El Manchester United ha firmado el peor arranque de su historia en la Premier League tras caer por 3-0 ante el Bournemouth este domingo, lo que le deja con solo siete puntos en sus primeros ocho partidos.
El equipo de Michael Carrick ha ganado una vez, empatado cuatro y perdido tres encuentros. Con ese balance, ocupa la 16.ª posición de la tabla, a solo un punto de la zona de descenso.
Su anterior peor registro en esta fase de una campaña de Premier League era de nueve puntos, logrados en 2019-20 con Ole Gunnar Solskjær. Aquella temporada, el United se recuperó hasta acabar en tercera posición, pero la situación actual no deja margen para la complacencia.
Es solo la tercera vez que el club se sitúa en la mitad inferior de la tabla tras ocho jornadas. La otra ocasión fue en 2024-25, cuando sumaba 11 puntos.
Un inicio complicado en Europa
Los problemas también se han trasladado a la Liga de Campeones, donde el United ha sumado tres puntos en sus tres primeros partidos.
La victoria por 4-0 ante el Sabah supuso un arranque esperanzador, pero las derrotas ante el Atlético de Madrid (2-0) y el Como (4-1) le han dejado en la 21.ª posición de la fase de liga.
Es la tercera vez desde que el club ganó la competición en 1999 que solo consigue una victoria en sus tres primeros partidos de Champions League, después de inicios similares en 2000-01 y 2023-24.
Los malos resultados llegan después de que Carrick guiara al United hacia la clasificación para la Champions League la temporada pasada, lo que le valió el puesto de entrenador en propiedad tras relevar a Ruben Amorim.
La confianza se resiente
Sin embargo, la confianza empieza a debilitarse. Carrick recibió los aplausos de la afición al abandonar el campo ante el Bournemouth, mientras que los jugadores fueron abucheados por sus seguidores.
El capitán Bruno Fernandes se quedó fuera del once inicial tras las críticas a las tácticas del entrenador después de la derrota ante el Como. La decisión de Carrick de no darle entrada contra el Bournemouth ha añadido una nueva capa de presión mientras el United intenta reconducir su temporada.